¿Te has dado cuenta de que…?

¿Te has dado cuenta de que cuando estás en un escape room el tiempo pasa volando? Apartas todos los problemas, las preocupaciones, te olvidas del mundo y te concentras en el reto que tienes delante. ¡Ojalá pudieras hacerlo en el trabajo! Pues de eso va el mindfulness.

El mindfulness es un conjunto de prácticas, entre las que hay ejercicios y meditación, cuyo objetivo es que te focalices en el momento presente. Esto, que parece tan sencillo, cada vez cuesta más, porque constantemente nos asaltan pensamientos relacionados con el pasado y con el futuro.

Algunos pensamientos relacionados con el pasado: melancolía, arrepentimiento, nos fustigamos con lo que pudo ser y no fue, o con lo que fue y no volverá, o con lo que ha vuelto y no queríamos… ¡Uff, qué pesadilla!

Pensamientos relacionados con el futuro: básicamente son preocupaciones. ¿Y si me echan del trabajo? ¿Y si mi pareja tiene un accidente? ¿Y si… pudieras callar esa vocecilla interior un rato?

Todos estos “azotamentes”, que nos distraen, pero rara vez nos aportan nada positivo, nos apartan del momento actual, que es el único sobre el que podemos hacer algo. ¿Y todo esto qué tiene que ver con un escape room? ¡Pues está muy claro! Lo que te cuesta sangre, sudor y lágrimas conseguir mediante ejercicios y meditación, centrarte en el presente y dejar a un lado todo lo demás, en un escape room te sale solo.

¡Por eso es tan adictivo! Durante una hora te olvidas del trabajo, de los hijos, de las preocupaciones, del jefe… Solo está la aventura y tu equipo. Es un ejercicio mental muy sano que te permite apartar todo ese batiburrillo mental. Como unas vacaciones para el cerebro. ¡No le puedes pedir más a la vida!

¿Buscas una experiencia inolvidable? ¿A qué esperas? ¡Reserva ya tu escape room!