En muchos equipos de escapistas hay un miembro que nada más entrar en el escape room se sienta junto a un candado, o una caja de caudales, o un teclado numérico, y comienza a probar combinaciones al azar. ¿Eres tú uno de ellos? Si Rosalía te viera diría “¡mu malamente!”. ¿Por qué es una mala idea tratar de pasar una prueba sin resolverla?

1.- Pierdes el tiempo. La probabilidad de acertar con la combinación es muy baja, lo más fácil es que pierdas un tiempo precioso tratando de adivinarla y al final lo dejes por pura frustración.

2.- El juego pierde sentido. Los escape room están pensados para que consigáis las pistas en un orden concreto para que la historia tenga sentido. Primero hay que resolver el acertijo A, luego el B y entonces consigues la combinación de ese candado. Si resulta que eres el Houdini de los candados y consigues abrirlo mientras tus compañeros están en el acertijo A, cuando resuelvan el B van a ver que su trabajo ha sido para nada: ¡la combinación que han obtenido ya ha sido utilizada! Es muy frustante para el equipo y es posible que te caiga una bronca.

3.- Te van a pillar… Si el game master te sorprende abriendo un candado después de 5 minutos de  probar combinaciones al azar, lo más seguro es que te pida que vuelvas a cerrarlo y que obtengas el código correcto siguiendo el juego. Vamos, que has perdido tu tiempo.

4.- Alerta spoilers!! Es muy posible que la historia deje de tener sentido al obtener una información importante antes de tiempo. Ay, esas miradas de rencor de tus compañeros se te clavan como espadas…

5.- Céntrate en tu objetivo. ¿Pero tú no has venido a resolver enigmas? ¡Pues disfruta con el proceso!

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