Ya sabes qué es un room escape, un juego que consiste en escapar de una o varias habitaciones resolviendo enigmas, puzles, juegos de habilidad, etc… Bien, esto es lo que tienes que saber para salir airoso de ellos.

La comunicación es esencial. Ante todo es un juego de equipo, así que si uno encuentra una pila es importante que lo diga al resto de compañeros. Porque en ese mismo momento, dos metros más allá, otro ha encontrado una linterna que no funciona. Si ninguno de los dos dice nada, no se hará la luz. ¡Hablad entre vosotros!

No todo lo que encuentras es para usarlo inmediatamente. A veces encuentras una pieza que no necesitas ahora mismo, pero es clave más adelante. ¡He encontrado una llave!, gritas mientras te desesperas probándola en todas las cerraduras que encuentras. No encaja en ninguna, ¡pero tiene que entrarrrrrrr…! No te quedes bloqueado, ya aparecerá la cerradura perfecta para tu llave. Love is in the air.

Que alguien se encargue de apuntar. En muchos escape rooms os darán papel y lápiz para tomar apuntes, hacer alguna operación matemática… Que alguien se encargue de ir apuntando los datos relevantes, ¡a veces los necesitas al final!

Una llave, un uso. Los creadores de los escape rooms son retorcidos, pero en el fondo (muy en el fondo) son buena gente. Normalmente las llaves se usan una sola vez, así que no tienes que ir probando todas las llaves que te has ido encontrando cada vez que tienes una cerradura delante. Las llaves de tu casa, tampoco (si las llaves de tu casa funcionan, preocúpate).

Room escapes lineales y no lineales. En los juegos lineales los enigmas van encadenados y hasta que no resuelves uno, no puedes empezar con el siguiente. Suelen ser más sencillos. Los no lineales tienen varios enigmas que se pueden resolver independientemente. Para no perder tiempo, el equipo puede dividirse y que cada uno se centre en un problema.

Brainstorming al poder. No hay ideas tontas, lo tonto es quedarse callado. Por muy disparatado que parezca, comparte todas las ideas que se te ocurran. A lo mejor aciertas, o tal vez no, pero gracias a ti otro da con la solución. ¡Y lo que os vais a reír…!

Minuto y resultado. Cuando llevéis un rato sin avanzar en el juego parad un momento y poned en común todo lo que tenéis. Parece una tontería, pero funciona.

Atención con los candados. A veces pones la combinación correcta, pero el candado no se abre. Comprueba que los números estén bien alineados. A veces los candados van un poco duros. No hace falta “ablandarlos” a martillazos, pero no está de más darle un poco más fuerte, y que no pruebe siempre la misma persona. Algunos candados numéricos muestran las ruedas con los números por las dos caras. ¡La cara buena es la que tiene una muesca a cada lado de los números! De nada.

Cuidado con el síndrome del pollo sin cabeza. Suele haber un momento en el que parece que todos están atareados con algo y tú solo te paseas sin enterarte de nada. Tranquilidad, a todo el mundo le pasa en algún momento. Solo los de Big Bang Theory están concentrados al 100% en todo momento.

Pedid pistas. No lo sientas como una derrota, lo importante es avanzar en el juego y pasarlo bien. Oye, que son pistas, ¿eh? ¡No te van a dar la solución! ¡Y son gratis! ¿Qué más le puedes pedir a la vida?

¡A disfrutar!